MEMORIA 2009

Acabamos de publicar la Memporia de Actividades de 2009. Aquí la tienes en castellano y en euskera.

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Te copio la carta de presentación que firmamos Ruper, como Presidente, y yo.  

2009 ha sido un año muy difícil para todos. Difícil en nuestra sociedad vasca para las empresas que han tenido que cerrar o tienen el agua al cuello o deben reducir personal y, sobre todo, para quienes han perdido su trabajo o sufren a fin de mes para cubrir los gastos más básicos.

Nosotros hemos debido apretarnos mucho el cinturón, recortar gastos y ajustar costos que parecían ya del todo ajustados. Pero seguimos trabajando en el desarrollo de nuestra MISIÓN un año más y eso es lo importante. Este año, además, inauguramos una nueva sede en la Plaza de la Convivencia, gracias a un acuerdo con el Ayuntamiento de Bilbao.

En otras sociedades del mundo el costo ha sido aún mayor. Los recortes en las partidas presupuestarias destinadas a la cooperación internacional al desarrollo y el enésimo retraso en las previsiones de cumplimiento (o de incumplimiento) de los Objetivos de Desarrollo del Milenio muestran el lado más crudo de la crisis global. Sabemos que la división Norte-Sur no nos explica ya este mundo nuevo, pero no es menos cierto que este año el número de personas que sufren hambre en el mundo ha superado los 1.000 millones y ésa es la peor cifra, evitable y por tanto inadmisible, de la crisis.

Sin embargo, la crisis no se mide sólo en números: es una cuestión sobre todo de valores y de gobernabilidad. La ausencia o insuficiencia de valores y gobernabilidad global en los mercados –financieros y no financieros– y otros espacios del gobierno global está en la causa de parte de lo que nos pasa.

Pero no busquemos muy lejos. Nosotros, los ciudadanos más o menos acomodados y formados, tenemos también parte de responsabilidad: ¿gestionamos nuestros recursos, por pequeños que sean, de forma socialmente responsable?, ¿nos hemos preguntado por el sentido de nuestro consumo, su dimensión, sus consecuencias sociales y medioambientales a escala global?, ¿nos interesamos por la gobernanza global o nos basta con gestionar el inmediato espacio privado de nuestras preocupaciones del día a día?, ¿participamos en esa cosa extraña llamada gobernanza global proponiendo normas, valores y principios o hemos asumido que se trata de algo ajeno, distante, que excede nuestras posibilidades y que es algo de lo que otros –no sabemos muy bien quiénes y cómo y porqué– deben preocuparse?, ¿estamos dispuestos a asumir que la crisis no vendrá –no debe venir– por una vuelta al lugar –insostebible e injusto– del que partimos, sino que debe llegar de una nueva forma de hacer y pensar las cosas que no será cómoda y requerirá esfuerzo, generosidad, responsabilidad, participación, flexibilidad y altura de miras?

Bien mirado el trabajo de UNESCO Etxea (la participación de la sociedad vasca en algunos de los retos de la gobernabilidad global) es hoy más necesario que nunca. Es precisamente ahora cuando tenemos que hablar no sólo de números y euros o dólares, sino de principios, de valores, de democratización del sistema internacional, de respeto local y universal a los derechos humanos (incluidos los económicos, sociales y culturales), de innovación social, de responsabilidad y deberes ciudadanos, de espacios de soberanías cruzadas y superpuestas, de geometrías de gobernanza complejas y de la implementación real de los apelativos sostenible y humano del desarrollo.

En eso estamos un año más. Sobre todo esto hablamos en esta memoria donde verás buenos ejemplos de que participar activa y eficazmente en la gobernabilidad global desde una organización pequeña como la nuestra es posible. Para esa labor necesitamos más que nunca tu apoyo hoy. Por eso es en este momento de crisis que te pedimos ayuda para seguir trabajando, junto a otros muchos, por un mundo un poco mejor y más justo y más digno, por ejemplo, haciéndote socio o aumentado tu cuota si ya lo eres. Sí, precisamente ahora, en época de crisis.

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