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Rehabilitación Social  >  Las intervenciones de MZC (Mujeres en Zonas de Conflicto): Post Guerra en Bosnia

GUERRA Y DESARROLLO:
LA RECONSTRUCCIÓN
POST-CONFLICTO

Edita: UNESCO ETXEA
Coordinadores: Dominic Wyatt y Dominique Saillard
Editor: Gonzalo Romero de Loresecha
Colaboradora: Keltse Elorrieta Puyuelo
ISBN: 84-931998-9-3 [2001]
Precio: 10 euros (envío incluído)
Pedidos: r.iniguez@unescoetxea.org

 

LAS INTERVENCIONES DE "MUJERES EN ZONAS DE CONFLICTO": POSGUERRA EN BOSNIA

 

por Meri Katunaric

 

La ONG Mujeres en Zona de Conflicto lleva trabajando en Bosnia y Herzegovina desde 1995, aunque mi experiencia personal se inicia en el año 1993, a partir de mi estancia en Bosnia durante la guerra. De esta manera, hemos tenido la posibilidad de realizar un diagnóstico social preciso, desagregado por sexos, a partir del cual optamos, a favor del enfoque de género, por trabajar con las mujeres, debido a que éstas eran las que mostraban mayores niveles de necesidad, con un importante déficit de objetivos alcanzados en todos los ámbitos de la vida pública y privada. Si en una guerra civil las contradicciones se agudizan, en Bosnia y Herzegovina se rebasaron todos los límites y toda la población sufrió en extremo, aunque consideramos que fueron las mujeres las que con una mayor virulencia padecieron los envites del conflicto. Por ello, nuestros proyectos debieron adecuarse a las necesidades estratégicas de las mujeres como sector más vulnerable, realizando intervenciones de reinserción psicosocial primero y sociolaboral en un segundo estadio.

Nuestras beneficiarias son mujeres retornadas y domiciliadas de origen musulmán, croata y serbio. Las primeras intervenciones tenían como objetivo la restauración del equilibrio emocional, debido a que considerábamos necesario apoyarlas psicológicamente para intentar superar los graves traumas de guerra que soportaban. Comprendimos que una de las estrategias de superación que se podían poner en práctica era la reinserción laboral, como medio para recuperar su autonomía personal, fortalecer la cohesión familiar y crear un tejido social productivo. Como modelo de trabajo elegimos el de la cooperativa, ya que al ser una forma de trabajo asociado refuerza los vínculos de solidaridad y apoyo mutuo entre los integrantes del grupo.

En los últimos años la comunidad internacional ha apoyado el proceso de retorno, reconstruyendo casas, algunas escuelas y parte de la infraestructura. Sin embargo, no ofrece soluciones para resolver el importante problema laboral de estas personas. Si los/as domiciliados/as tienen problemas para encontrar una salida a la difícil crisis económica, estas dificultades se multiplican cuando se trata de hombres o mujeres retornados/as, y más aún en el caso de las mujeres. A pesar de haber transcurrido seis años desde el final de la guerra las empresas aún están devastadas en su mayoría, y las que funcionan lo están haciendo al 20 o 30% de su capacidad. Además, en una gran parte de los campos del país todavía no se han desactivado las minas, lo que afecta directamente la reactivación de la agricultura y la ganadería, que constituían la segunda fuente de riqueza en la época anterior a la guerra.

El problema de las minas afecta directamente a la economía de Bosnia y Herzegovina, y además constituye un peligro continuo, especialmente para l@s niñ@s. Se necesita mucha ayuda de la comunidad internacional para poder acometer la reconstrucción integral de Bosnia y Herzegovina. Para un país salido de un conflicto bélico, que se encuentra en transición, es importante complementar la reconstrucción política, el proceso de democratización y la reconstrucción económica. Sin una estabilización política es imposible llegar a un proceso de reconstrucción económica.

Desde el punto de vista de una ONGD española cuyos recursos económicos para la implementación de un proyecto, programa o estrategia son bastantes limitados, hemos de plantearnos nuestro trabajo en términos de prioridades, y estas prioridades deben ser el fruto de una identificación escrupulosa, que se fundamente en escuchar al personal local, que deben ser los verdaderos protagonistas de las intervenciones, mientras que las ONGD somos instrumentos en el proceso de desarrollo y estabilización. Consideramos importante colaborar con la sociedad civil y también con las instituciones, que deben ser las que en el futuro garanticen la sostenibilidad de las acciones. Para obtener la información más precisa sobre la situación necesitamos contar con la sociedad civil, con las instituciones locales y con los informes internacionales realizados sobre el terreno. Por ejemplo, en una ciudad pequeña de retorno, con un número muy alto de desempleados/as, instalando una cooperativa se está ayudando directamente a la reactivación de la economía local, pero también se está contribuyendo a reforzar el tejido social y los espacios de encuentro.

En estos momentos, este tipo de iniciativas son muy importantes, ya que la situación económica ha empeorado considerablemente debido a la nueva desmovilización militar, por la que 20.000 hombres se han quedado sin empleo, en un país que ya tiene, insisto, graves problemas económicos. El desempleo y las duras condiciones económicas, sociales y políticas están teniendo un impacto muy negativo sobre las mujeres, que continúan siendo víctimas de una situación que no han elegido. El paro agrava la situación de violencia en el ámbito familiar que sufren algunas mujeres, niños y niñas, y no existen servicios sociales organizados desde la administración que puedan atajar el problema. Cada día conocemos nuevos casos de mujeres maltratadas. Esto ha hecho que nos planteemos acometer proyectos de impacto social, que a través de convenios con la administración puedan permitir mitigar esta situación.

Desde el año 2000, además de las cooperativas de trabajo productivo estamos trabajando en Mostar en un Instituto de la Mujer, cuyo primer módulo, actualmente en marcha, es un programa integral para acometer el problema de la violencia doméstica desde todos sus ámbitos, de manera que el centro integra la atención, prevención y detección precoz y conjuga los mecanismos de interacción de los distintos agentes implicados en el proceso de atención la víctima.

El papel de la mujer en una sociedad tan compleja se torna muy complejo, aún más si se tiene en cuenta que se trata de una sociedad dirigida por los hombres. La mujer está sufriendo la discriminación, el maltrato y, según las últimas encuestas, sus derechos fundamentales están siendo amenazados. Un dato que realmente puede sorprendernos es que un número importante de esas mujeres no sabe si sus derechos humanos están amenazados o no, lo que indica que desconocen cuáles son sus propios derechos. A pesar de todo esto, su valor se hace evidente en su lucha por mejorar su papel político, que casi no existe, a pesar de que constituyen una mayoría dentro del total de votantes. Además, su gran capacidad para la tolerancia las ayuda en la tarea de reconciliación entre las etnias. A pesar de todas las perdidas y las humillaciones que sufrieron durante la guerra fueron capaces de dar un primer paso hacia la convivencia. La creación de un nuevo sector, las ONG, está siendo muy importante en este proceso de transición hacia la paz y hacia la democracia, a través del cual formaron unas redes de asociaciones locales de mujeres. Apoyadas directamente por las ONG internacionales, las mujeres han formado estas asociaciones para aprender a organizar grupos de apoyo psicológico, dar formación a las mujeres y montar cooperativas (talleres). En estas cooperativas no sólo se busca producir, sino que también se enseña a las mujeres a gestionar una cooperativa para que sea sostenible. Así que además de ampliar el mercado para sus productos están dando formación a otras mujeres. Para nosotros, estas cooperativas son muy importantes no sólo porque estamos creando puestos de trabajo, sino también para poder demostrar a todos, tanto a nivel local como nacional o internacional, que es posible convivir y trabajar juntos sin tener en cuenta la nacionalidad. Con nuestra mediación, pero respetando las costumbres de la región, poco a poco estamos alcanzando nuestras metas.

 

Meri Katunaric: Licenciada en Bellas Artes por la escuela Emanuel Vidovic de Split. Katunaric ha completado su formación con un Master en Mediación de Conflictos, impartido en Mostar a través del Instituto Canadiense. Desde 1969 hasta la primavera de 1987 ha sido directora jefa del Departamento de Imprenta de Jugoslavenski Registar Brodova en Split. En 1991 organizó la ayuda humanitaria enviada desde Sant Cugat (Barcelona) a las víctimas de la guerra en la Ex-Yugoslavia, y entre 1993 a 1995 trabajó con los Cascos Azules españoles como intérprete. En los últimos cinco años ha sido coordinadora en Bosnia y Herzegovina de los programas de la ONG española "Mujeres en Zona de Conflicto", siendo condecorada con la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Azul. En su faceta como pintora, Katunaric ha realizado exposiciones en Bosnia, Croacia y España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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